Tehuacán vivió una noche de tensión durante un operativo de la Marina, presuntamente contra arrancones, que derivó en denuncias de abuso.
Un video muestra a un menor dentro de su automóvil. Marinos lo sacaron a la fuerza, lo golpearon y lo retuvieron sin explicación.
En el traslado continuaron los golpes. El joven acusó que lo despojaron de su dinero, celular y otras pertenencias personales.
El vehículo también quedó revisado y vacío. Vecinos gritaban que el menor no cometía ninguna falta, pero nadie logró detener la agresión.
La policía municipal se limitó a pedir que dejaran de grabar. Esa omisión indignó aún más a los presentes.
Marinos respondieron con más violencia. Arrestaron a ciudadanos que documentaban lo sucedido y lanzaron golpes contra quienes reclamaban.
Al ver más teléfonos grabando, solicitaron refuerzos. Otros elementos llegaron y quitaron celulares a testigos, repitiendo las detenciones arbitrarias.



